Bovino Criollo

Criadores de Ganado Bovino Criollo

SELECCIÓN EN BOVINOS

SELECCIÓN EN BOVINOS

La selección artificial en los animales domésticos (y también en las plantas) es una vieja historia de varios miles de años. El avance más trascendente y, notablemente el más inadvertido, es la domesticación en sí misma. Sin ese paso previo, nada sería posible. Eso lo lograron nuestros antepasados, en la noche de los tiempos, sospecho que sin proponérselo. Probablemente lo obtuvieron los chicos, jugando, al recoger un cabrito o un cachorrito de lobo que se quedaron huérfanos. Y así se desarrollaron, pienso, la cabra doméstica y el perro.

La selección que vino después fue espontanea. Lo más importante fue la mansedumbre, sin la cual nada hubiera sido posible. En segundo lugar, la utilidad y yo diría la simpatía. Y si no, porque nos gustan los perros?

Pero hubo un componente del cual no sé si tuvieron conciencia, pero era y sigue siendo el más importante de todos: la salud. El animal tenía que ser sano y mantenido, es decir, eficiente en la conversión de la ingesta en aumento de peso y/o producción. Pero como nuestros antepasados vivían en la realidad, que además no pretendían modificar, sino adaptarse a ella, no hacían selección direccional. Es decir, no buscaban, por ejemplo, un exceso de tamaño, sino eficiencia.

Que es la salud y cuál es su base genética? Empecemos por señalar que la salud que más interesa es la de la población, no la de un individuo particular. Es verdad, sin embargo, que si pretendemos individuos sanos debemos procurar una población sana. Cuál es la diferencia? Que para que la población tenga salud, es decir, tenga una sobrevida asegurada en su ambiente natural, es preciso que no pierda adaptación, y para eso necesita la homeostasis genética, que es un atributo de la población y no del individuo. Esta garantiza que una selección direccional circunstancial no vaya a cambiar los caracteres medios de esa población. Si esto fuese posible, una población natural podría perder adaptación a la aridez después de algunos años de lluvia. O a la inversa. Y sabemos muy bien que esto no sucede.

Para que haya salud (y homeostasis genética) hace falta riqueza genética, y por eso la consanguinidad quita salud, porque reduce la riqueza genética. Pero además de riqueza genética hace falta la coadaptacion de los genes. Esto significa que tienen que saber jugar juntos. Es lo que le pasa a la selección nacional: no le basta tener buenos jugadores, sino que además deben combinar bien sus jugadas en distintos ambientes y ante distintos oponentes.

Hace más o menos un par de siglos empezó lo que, quizás impropiamente, podríamos llamar selección científica, por oposición a la que siempre practico el criador tradicional. Los que la iniciaron desarrollaron una intensa selección direccional con olvido casi inimaginable de la salud de los animales involucrados. Los famosísimos “mejoradores” ingleses de fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, produjeron animales enormes con un notable exceso de grasa, con graves deficiencias de fertilidad y en general con poca salud. El ser “delicados” se supo ver casi como un mérito propio de su calidad, que se daba por cierta, sin prueba alguna. Era como la niña bonita: parece lógico que se le ajen las manos cuando lava la ropa. La buena piel (sana) es la que aguanta el agua, el jabón, el frio y el sol. Para lo cual, entre otras cosas, conviene que sea morochita.

La coadaptacion de los genes solo se da en lo que llamamos razas puras. Lo de puras es una forma de señalar que no tienen cruzamientos conocidos en época más o menos reciente. Esto no les quita ni les confiere riqueza genética, pero garantiza que los genes están adaptados a cooperar entre sí, es decir, coadaptados. No olvidemos que los genes estructurales (los responsables de los caracteres conocidos) dependen para su función de los genes reguladores y estos, a su vez, de reguladores de reguladores. Si todos no están adaptados a funcionar armónicamente entre sí, la buena salud sería imposible. Recordemos que la salud de mide por la homeostasis fisiológica, lo cual significa que todas las funciones están adecuadamente integradas y coordinadas entre si dentro de los límites normales.

Las llamadas razas puras, según las definí, son las que pueden dar la respuesta más eficaz a la selección, porque todas las variantes genéticas, particularmente las recombinaciones, están presentes. Qué significa esto último? Todos los genes ubicados en forma lineal a lo largo de un cromosoma están ligados entre si y su asociación es tanto más duradera cuanto más cerca están unos de otros. Solo en razas suficientemente antiguas están presentes todas las recombinaciones posibles de estas secuencias lineales de genes. Es semejante a un idioma, que solo si es suficientemente antiguo, tendrá los vocablos, los giros y las sutilezas para expresar el pensamiento humano en su totalidad.

Esta es la causa del fracaso en el corto plazo (digamos, menos de diez generaciones) de las razas sintéticas. El cruzamiento funciona perfectamente, a lo largo de muchas generaciones, si se practica en cada una, el cambio alternativo de la raza de los toros (A o B) sobre vacas cruzadas (AB). Por ejemplo, puro A por media sangre BA, puro B por tres cuartos AB, puro A por cinco octavos BA, etc. En cambio, seleccionar a partir del media sangre, o sea, cruzando media sangre por media sangre (AB x BA) lleva a una cantidad de segregaciones que dan pocas opciones selectivas valiosas debido a su inestabilidad. En el primer caso (cruzamiento alternado), la mitad de los cromosomas de cada animal vienen de un padre puro (A o B), por lo tanto, con genes coadaptados, que por este hecho resultan dominantes y dan equilibrio al portador. En el caso de una media sangre por otra media sangre, no hay un solo cromosoma con genes coadaptados y eso lleva a la dificultad de fijar razonablemente los caracteres más valiosos en su óptima secuencia lineal. La raza sintética en formación tiene, probablemente, la riqueza genética necesaria, pero carece, por definición, de la coadaptacion de los genes, que son fruto de un rejunte reciente y la prueba de su valor surge con el tiempo, de su acción conjunta en cooperación activa organizada y no como mero fruto del azar y tampoco de la suma de sus valores individuales. Por eso necesita tiempo para desarrollar toda su capacidad potencial, porque el azar baraja las cartas (los genes) y la selección natural y la artificial eligen las mejores combinaciones.

Hay un ejemplo dramático de la falta de coadaptacion de los genes de una raza sintética. Es el caso del Dogo Argentino. Antonio Nores Martínez inicio la síntesis de esta raza hará más de setenta años, cuando se estableció el patrón racial respectivo. No tienen parangón el talento, la adaptación, la dedicación y si se quiere la pasión que Nores Martínez y su familia volcaron a la tarea titánica de hacer una síntesis de diez razas caninas para lograr un animal apto para la caza mayor (jabalí, puma, etc.) en un ambiente muy agreste como es nuestra zona del árido. Después de mucho esfuerzo lograron un animal que responde en forma casi ideal al objetivo que se propusieron. Sin embargo, respecto del tema que nos ocupa, es decir la coadaptacion, surgió un problema. El Dogo Argentino deriva, como ya dijimos, de la cruza de diez razas caninas. La mayor parte de ellas son perros de presa (Bull Dog, Bull Terrier, Boxer, etc.) pero también usaron un perro perdiguero (el Pointer inglés) para conferirle al Dogo, olfato y capacidad de ventear la presa sin seguir el rastro. Este perro no es agresivo como los otros y no tiene, como todos los animales de ese tipo, la capacidad de inhibir su agresividad potencial. Si sucede (y desgraciadamente sucede) que unos pocos de estos animales tienen su agresividad normal, pero carecen de la capacidad de inhibirla (propia de los animales no agresivos, como los perdigueros), pueden convertirse en perros muy peligrosos, porque resultan imparables si atacan a una persona, como lo son si atacan a un jabalí o a un puma, y de hecho, aunque por excepción, han llegado a matar niños y a agredir a adultos.

Los toros criollos, cuya agresividad potencial es muy grande, son poco agresivos y casi no pelean entre ellos. De hecho, son bastante menos peleadores que los británicos, pero el puma nunca le quita el ternero a una vaca Criolla.

En ratones es posible demostrar que basta seleccionar durante dos o tres generaciones, positiva o negativamente el peso de los animales, para que disminuya la fertilidad femenina y de hecho, también la producción global. Es decir, basto seleccionar en forma direccional una variable, el peso, para que pierda la coadaptacion con la fertilidad y reduzca su producción.

En síntesis, toda selección que vulnere el equilibrio normal de los distintos caracteres de una población, reduce su salud y su adaptación, pero también su producción global y disminuye el beneficio económico, no obstante que en un carácter aislado (peso, producción de leche, velocidad de crecimiento, etc.) se logre superar a los miembros no seleccionados de la misma población original.

-Dr. Sol L. Rabasa

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