Bovino Criollo

Criadores de Ganado Bovino Criollo

CONSIDERACIONES

GANADO BOVINO CRIOLLO – CONSIDERACIONES

El Bovino Criollo americano es descendiente directo y de elevada pureza, de los vacunos que trajeron los conquistadores españoles hace más de cinco siglos. El ganado introducido es del tipo ibérico, en el que se destacaban tres eco tipos bien definidos: los de cara cóncava morena, convexa roja y los de convexa rubia, siendo estos últimos los de mayor importancia cuantitativamente.

La selección a la que estuvo sometido fue básicamente natural, adaptándose a los diferentes ambientes del continente americano. Este largo proceso, bajo las más severas condiciones, no le hizo perder sus bondades.

La ausencia de distocia, la baja mortandad y la resistencia al stress ambiental, son algunos de los atributos de este germoplasma autóctono.

Arribaron a lo que hoy es territorio argentino al iniciarse el siglo XVI, traídos por los españoles y tras una rápida multiplicación se acriollaron a las condiciones existentes, convirtiéndose en los amos y señores de las pampas. Luego el proceso de mestización gestado a mediados del siglo XIX, forzó su alejamiento a zonas marginales. Mucho más recientemente, la difusión del ganado Cebú y el auge de los cruzamientos pusieron en peligro su existencia.

En general el hombre blanco no creyó en la capacidad productiva y calidad carnicera de este ganado y enfoco su mejoramiento mediante la cruza con otras razas europeas, principalmente británicas, aunque fueran más delicadas, es decir menos rusticas que el Criollo, pero eso parecía una consecuencia lógica de su mayor “refinamiento” y de su consecuente mayor “calidad”. La falta de adaptación de estos animales y su menor rusticidad casi no se mencionaba. Además, se creía, sin demostración alguna, que esa “calidad” del producto compensaba con creces esos inconvenientes. Hace poco se aprendió a medir producción y cuáles son sus componentes en orden de importancia.

El éxito de la primera cruz fue atribuido totalmente a la raza foránea utilizada y llevo a los ganaderos a realizar un cruzamiento absorbente. Conjuntamente con ello se introdujo el alambrado y la mejora de las pasturas (alfalfa) y lógicamente, por su alto costo se les dio a esos animales refinados las mejores condiciones de manejo y alimentación. Entonces, cuando se comparaban los dos tipos de haciendas, el cotejo era completamente desigual.

Se obtuvo así, un animal que prospero en climas templados, pero que no se adaptó a las condiciones tropicales, subtropicales y áridas de América.

Existe en la actualidad, en la mayoría de los países del continente, diseminado en núcleos reducidos y en manos de pequeños productores, de modestos recursos económicos, ganado descendiente de aquellos primeros traídos de la península ibérica. Como es de suponer, el manejo, la alimentación y la sanidad no son los adecuados y dan como consecuencia una baja productividad.

No existe la raza superior. Es decir, es imposible que un solo grupo racial reúna todos y cada uno de los atributos que reclama el mercado y el medio. La raza Criolla tiene para ofrecer a la ganadería argentina nada más y nada menos que 500 años de adaptación a zonas marginales, sin que se haya visto afectada su capacidad para producir carne.

Su ductilidad es otro aspecto muy positivo, por cuanto, a diferencia de las razas indicas y sus derivados, no exige instalaciones ni personal especializado para su manejo.

Tampoco hay que olvidar las condiciones negativas en que evoluciono la raza, siendo la fertilidad una característica desfavorable; es decir no reporta ninguna ventaja selectiva. Actualmente, la realidad es muy distinta, por cuanto están dadas las condiciones para que las vacas tengan un ternero por año.

Centros científicos del país determinaron grupos sanguíneos encontrándose una gran similitud con los resultados obtenidos en el ganado de Cuernos Largos de los Estados Unidos.

Se estudiaron los colores de capas y su herencia, siendo esta raza la que posee la máxima riqueza genética de la especie. Dentro de sus colores típicos se pueden mencionar el yaguané, hosco, azotado, azulejo, rosado, etc.

Este ganado presenta, además, pigmentación melánica total o parcial de las mucosas externas (morro, parpados, región anovulvar) que caracteriza a los animales que han evolucionado en regiones cálidas de intensa radiación solar.

Estos estudios permiten señalar que el Criollo Argentino es una raza zootécnicamente pura, o sea una población con características genéticas que le son propias.

El tipo de pelo es corto y muda con la llegada de los primeros calores. Por otra parte la piel es gruesa y móvil, lo que favorece el control de los ectoparásitos.

La cola es larga y de recorrido amplio, abarcando las dos terceras partes del área corporal.

Como resultado de la selección natural llevada a cabo durante muchos años, la angulosidad de los animales apunta a favorecerla termorregulación, al poseer una gran superficie corporal en relación a su peso. Igualmente, los pliegues de su piel incrementan la superficie de irrigación.

Otra característica relevante de esta hacienda estriba en su notable adaptación alimentaria, la que registra acentuada variedad de elementos forrajeros con el máximo aprovechamiento digestivo de los mismos.

Contrariamente a algunas creencias, el Criollo es un animal manso y de temperamento linfático, lo que le permite efectuar un sustancial ahorro de energía. Son grandes caminadores y sumado a su reconocida menor frecuencia de bebida, están en condiciones de aprovechar una gran área de pastoreo.

El macho, de mucho mayor tamaño en relación a la hembra, llega a pesar alrededor de 8oo kilos. A pesar de ser bien musculoso, no es ancho y su desarrollo óseo tampoco es excesivo. La notable diferencia de peso entre ambos sexos, de alrededor de 400 kilos, tiene una gran importancia desde el punto de vista de la producción de carne, dado que a partir de una hembra de reducido tamaño y con pocas exigencias nutritivas, es posible obtener terneros pesados.

La vaca muestra destacada aptitud materna, propia de los animales asilvestrados, y de temperamento manso, lo que facilita la supervivencia post-destete de la cría.

Bajo condiciones normales de explotación, el Criollo tiene una excelente fertilidad, destacándose especialmente por su gran capacidad de sobrevida.

Como ya dijimos, la vaca Criolla tiene un tamaño relativamente pequeño, con un peso adulto aproximado de 420 kilos.

El aspecto general que ofrece es el de un biotipo lechero, muy anguloso en sus formas, con fuertes huesos. Es longilínea, con diámetros transversales reducidos y una alzada que puede alcanzar a 1,25 metros.

La elevada inserción d la cola y la grupa oblicua es una característica distintiva de estos vientres, no deseada según las normas selectivas impartidas para las razas europeas. Sin embargo, esta particularidad en su conformación es lo que le otorga una amplitud al canal de parto. Si se tiene en cuenta, además, que el peso del ternero al nacer difícilmente supere los 27 kilos, es posible entender por qué la palabra distocia no se conoce en este grupo racial.

La ubre es relativamente pequeña e insertada muy alta, siendo infrecuentes los problemas de mastitis y ubre péndula. Así también, la producción de leche es la necesaria como para criar el ternero hasta en situaciones de subalimentación.

En la recría, el Criollo manifiesta una menor velocidad de crecimiento y precocidad que las cruzas y razas británicas, respectivamente. Esto se debe a que la selección natural en el norte argentino actuó sobre sus ancestros, a través de la restricción alimentaria inverno-primaveral, donde sobrevivieron aquellos animales de crecimiento más lento. Considerado aisladamente, el ritmo de crecimiento tiene mediana importancia si no se lo relaciona con el peso de los animales. De esta manera se puede estimar la eficiencia en la ganancia de peso.

En ensayos llevados a cabo por el INTA, novillos Criollos tuvieron mayor porcentaje de musculo, menos grasa e igual hueso que novillos cruza 5/8 Hereford 3/8 Nelore. El rendimiento de los Criollos fue de 60 %, de buena conformación, magros, con adecuada distribución y cantidad de grasa (terminación) y la carne tierna y sabrosa, apta tanto para consumo interno como para exportación.

Por todo esto, este ganado tiene una particular importancia en la producción de carne en áreas marginales como raza pura o cruzante, pues demostró características de adaptación y producción que le confieren un gran papel en el desarrollo de cualquier ambiente del territorio nacional.

Es ilógico pretender que el Criollo sea un buen productor en cantidad de carne. El hecho de tener que vivir bajo condiciones nutricionales deficitarias durante 6 a 7 meses al año, hace que los individuos que producen más, séanlos que peor se reproduzcan. Poe ello, los vientres que tienen una buena producción de leche, probablemente no se alcen y la consecuencia no sea otra que un ternero cada dos años.

También el Criollo puede constituirse en una buena alternativa para mejorar la producción de aquellos rodeos demasiados acebuzados, por cuanto se trata del único Bos Taurus adaptado a las condiciones subtropicales semiáridas.

“SON ESCASOS COMO TODAS LAS COSAS DE VALOR”

-Martin G.

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