Bovino Criollo

Criadores de Ganado Bovino Criollo

CARACTERIZACION

CARACTERIZACION DEL BOVINO CRIOLLO ARGENTINO

Llamamos bovino Criollo a los animales descendientes de los que llegaron con la conquista, y que por diferentes motivos se mantuvieron libres de cruzamientos.

Descienden del Vos Taurus Ibéricus, que eran los bovinos que poblaban la Península Ibérica cuando comenzaron los embarques (1493 en adelante).

Constituyeron la ganadería nacional hasta mediados del siglo XIX, en que comienza la mestización con razas británicas, y fueron la base de los puros ´por cruza de las diferentes razas. Esta mestización fue claramente exitosa al producir un animal F1 con eterosis en características de producción. Pero esta interpretación era imposible a fines del siglo pasado en una etapa pre-genética, en consecuencia se pensó que los atributos del animal cruza se debían a la calidad de las razas inglesas introducidas y trajo como consecuencia la mestización masiva de las haciendas y la desaparición del Criollo de la Pampa Húmeda.

Esta situación hizo que el Criollo ocupara zonas marginales en el país, en donde el calor, las enfermedades y el monte obstaculizaran el avance de las razas especializadas. Pero, a mediados de este siglo comienza a difundirse masivamente el uso de las razas indicas y sus derivados, con lo cual la presencia de este ganado se ve por primera vez realmente amenazada ante la posibilidad de ser absorbido progresivamente por el Ganado exótico.

En 1959, la Estación de INTA Leales en Tucumán, forma un plantel de bovinos Criollos cuyo objetivo era en primer término rescatar este ganado y luego caracterizarlo en su aspecto morfológico, genético, productivo y etológico.

Desde el punto de vista morfológico, la vaca Criolla es de tamaño mediano (380-420 kg), de conformación angulosa, respondiendo al tipo de animal lechero. Se caracteriza por una inserción de cola alta, saliente y adelantada, que le otorga una mayor amplitud al canal de parto, esto hace que no se conozca la distocia en esta raza. Muestra una correcta implantación de ubre de regular desarrollo y una buena disposición de sus cuartos, cuya producción resulta suficiente para alimentar adecuadamente a su cría.

El toro es de mayor tamaño que la hembra y con mejores características carniceras en un sentido convencional, su peso varía entre 600 y 800 kilos. El dimorfismo sexual existente en esta raza es favorable para la producción, porque de una hembra relativamente liviana, podemos obtener terneros pesados.

El Criollo se caracteriza por ser un animal manso, lo que facilita su manejo en condiciones extensivas de cría.

El macho repunta las hembras manteniendo unidades reproductivas, comportamiento que caracteriza a los animales silvestres. Posee una gran capacidad de desplazamiento y una menor frecuencia de bebida, lo que le permite aprovechar en épocas críticas, amplias áreas de pastoreo.

A diferencia de otras razas bovinas, posee una gran variabilidad de colores de capa, los cuales han sido motivo de estudios genéticos, para determinar los genes responsables de los diferentes pigmentos y su forma de herencia (Rabasa et al, 1976). Del mismo se desprende que la policromía del Criollo no es fruto de cruzas indiscriminadas, sino que se trata de un sistema polimórfico equilibrado donde las frecuencias de los pelajes se deben a la ventaja selectiva de los mismos con respecto al medio y de las distintas funciones a las que pueden ser asociadas.

Se estudiaron, también, grupos sanguíneos y distintos polimorfismos bioquímicos. Quinteros (1976) informa que el Criollo de Argentina comparte con el Longhorn americano 15 de los 22 fenogrupos del sistema B estudiados, y que además 13 fenogrupos son exclusivos de ambas poblaciones. Los datos históricos y las coincidencias genéticas indican por primera vez que, a nivel poblacional, ambos grupos serian descendientes “puros” de los primitivos bovinos traídos por los españoles.

La caracterización productiva se realizó para las distintas etapas de la producción: cría, recría y terminación, en comparación con razas británicas, europeo-continentales, cebuinas y sus cruzas.

En cría el Criollo se caracteriza por poseer una buena fertilidad, una baja mortalidad pre destete y un buen peso de destete; el quantum de estos valores varía de acuerdo a la zona en que se realiza la experiencia. Así tenemos 75% de parición en Leales (Tucumán) (Sal Paz, 1988) y 90% en 25 de Mayo (Bs. As.) (Garciarena, comunicación personal), en donde estas diferencias se deben a factores ambientales y muestran la capacidad de esta raza para responder a los buenos ambientes.

En la recría se realizó un experimento de eficiencia de conversión de alimentos comparando novillos Criollos y Braford (5/8 Hereford – 3/8 Nelore) (Valy et al, 1979). Se determinó que ambos biotipos eran igualmente eficientes en la transformación de alimentos en carne, pero que con la misma edad y el mismo peso el Criollo consumía más y en consecuencia su ganancia de peso era mayor.

Esto es una introducción a los que hoy se sabe del Ganado Bovino Criollo Argentino, que ha dado lugar a cinco libros y numerosos trabajos científicos publicados en revistas especializadas, donde han participado distintas instituciones y muchos técnicos.

Esta raza llega hoy al productor con el respaldo de más de treinta años de investigación científica, lo que le da seriedad y confiabilidad para que el hombre de campo minimice sus riesgos y no se equivoque.

-Alicia E. Rabasa de Sal Paz
Dra en Estadística. CONICET. FAZ – UNT.

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